UN POCO DE ACTUALIDAD

Huelgas generales, protestas, revueltas callejeras, llamadas a la destrucción del sistema bancario actual… Descontento en toda Europa, y con razón. Todo deriva de una crisis provocada por el mundillo de las finanzas internacionales, del que casi ninguno de nosotros entendemos mucho y, sin embargo, ¿cómo están queriendo arreglarlo los políticos? Pues con subidas de impuestos y tasas (IVA, universidad, electricidad, etc.), recortes de salarios y pensiones, recortes de funcionariado… Es decir, que nosotros somos los culpables, que lo vamos a pagar quienes no tenemos nada que ver con ese sistema financiero internacional que ha provocado la crisis; siempre confiando en ellos para que terminen robándonos hasta el último euro. ¿Quién conoce algún banquero o gurú de las finanzas o especulador bolsista europeo que esté en la cárcel? Yo, ninguno. Recordemos que la crisis de Irlanda ha sido provocada por la mala salud de su sistema bancario, y quizás nos arrastre a los demás países de la Zona Euro.

En definitiva, no es de extrañar que la gente se revele contra tales injusticias. Pero, ¡atención!, que esto ya lo tenían previsto nuestros queridos políticos cuando tenían tanta prisa por ratificar el Tratado de Lisboa. Éste, en su artículo II-61, dice:

1. Toda persona tiene derecho a la vida.

2. Nadie podrá ser condenado a pena de muerte o ejecutado.

Sin embargo, en el parágrafo 3-a del artículo 2 del anexo 12, dice:

a)      El artículo 2, parágrafo 2 de la Carta Fundamental de Derechos: “La muerte no es considerada como infligida en violación de este artículo en los casos en los que resultase recurso absolutamente necesario:

-para asegurar la defensa de toda persona contra la violencia ilegal;

-para efectuar un arresto regular o para impedir la evasión de una persona regularmente detenida;

-para reprimir, conforme a la ley, un disturbio o una insurrección”.

b) El artículo 2, del protocolo nº 6 anexo a la Carta Fundamental de Derechos: “Un Estado puede prever en su legislación la pena de muerte para actos cometidos en tiempo de guerra o de peligro inminente de guerra; tal pena no será aplicada más que en los casos previstos por esta legislación y conforme a sus disposiciones.”

Art. II-66. “Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad. Nadie podrá ser privado de su libertad”.

            Sin embargo, en el parágrafo 1, del artículo 6 del anexo 12: “Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad. Nadie podrá ser privado de su libertad excepto en los casos siguientes y de acuerdo a las vías legales:

c)      Si ha sido arrestado y detenido en vistas a ser conducido delante de la autoridad judicial competente, cuando haya razones plausibles para suponer que ha cometido una infracción o cuando haya motivos razonables para creer en la necesidad de impedirle cometer una infracción.

e)      Si se trata de la detención regular de una persona susceptible de propagar una enfermedad contagiosa, de un enajenado, un alcohólico, de un toxicómano o un vagabundo”.

Art. II-67. “Toda persona tiene derecho al respeto de su vida privada y familiar, de su domicilio y de sus comunicaciones”.

            Pero… párrafo 2, del artículo 7 del anexo 12: “No puede haber ingerencia de una autoridad pública en el ejercicio de este derecho que la prevista por la ley y que constituye una medida que, en una sociedad democrática, es necesaria para la seguridad nacional, la seguridad pública, el bienestar económico del país, la defensa del orden y la prevención de infracciones penales, la protección de la salud o la moral, o la protección de los derechos y libertades de otro”.

Es decir, que pueden detenernos e incluso matarnos en defensa del orden, para reprimir un disturbio o una insurrección. Y la conclusión, para mí obvia, de todo esto es que ya lo tenían todo previsto cuando se empecinaron en ratificar el Tratado de Lisboa,  porque sabían lo que podía pasar (revueltas y protestas); es decir, que sabían que esta crisis iba a ser muy grave, y si lo sabían con tanto tiempo de antelación (el Tratado de Lisboa se propuso antes de la crisis), ¿quién nos puede asegurar que no fueron esos mismos políticos quienes desencadenaron realmente la crisis para conseguir lo que están proponiendo ahora todos los países europeos, es decir, el atraco descarado a sus ciudadanos?

HASENRONIZ

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3 respuestas a UN POCO DE ACTUALIDAD

  1. Hola Walter!
    Por supuesto vas a producir holas de noticias positivas sobre salud, medio ambiente, economía etcetera.
    Enseñaremos que posremos crear un mundo más sana para gente, animales y plantas.
    Te deseo buen éxito!

    Toño, desde los Países Bajos

  2. Pingback: Anónimo

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