EMISIONES MICROONDAS EN MOSCÚ

Voy a comenzar hoy una serie de artículos sobre las emisiones electromagnéticas de los móviles, antenas de telefonía, Wi-Fi y otros dispositivos, fundamentalmente sobre su peligro, inicialmente con el único propósito de ofrecer información útil para quien la quiera comprobar y analizar. No es mi intención polemizar sobre el asunto (a pesar de las lecciones de Mourinho ya posteadas), sino que cada cual digiera los datos como más le convenga a sus intereses, salud, etc. Cada cual es ya mayorcito para tomar sus propias decisiones.

Comenzaré con uno de los capítulos de la guerra silenciosa que mantuvieron las potencias EE.UU. y la Unión Soviética durante la llamada Guerra Fría. La embajada de los EE.UU. en Moscú fue sometida a emisiones microondas (las mismas que sustentan la telefonía móvil de la que tan orgullosos estamos por estar al alcance de cualquiera, es decir, por ser tan ‘democrática’, ¡qué gilipollez oiga!) durante 40-45 horas a la semana desde 1953 hasta 1976.

Las frecuencias fluctuaban entre 2.56 Ghz y 4.1 Ghz y sus densidades entre 5 microvatios/cm2 y 15 microvatios/cm2. Y, en ese periodo, hubo entre los trabajadores de la embajada 14 muertes, 11 de ellas por cáncer (incluidos tres embajadores norteamericanos que estuvieron en ella y murieron de esa enfermedad). El porcentaje es muy superior al de otras ocho embajadas norteamericanas de países del Este de Europa en las que en ese mismo periodo de tiempo murieron 31 personas, pero sólo 14 de cáncer. La gran diferencia porcentual descarta estadísticamente la casualidad que tanto gusta para explicar las cosas de las que no interesa que se sepan públicamente sus causas reales.

El investigador neozelandés Neil Cherry hizo un informe para el Parlamento Europeo donde explicaba lo averiguado sobre el caso, titulado Evidence that Electromagnetic Radiation is Genotoxic, y en el escribió:

“Goldsmith (1977) informó de una elevada mutagénesis y carcinogénesis entre los empleados y las personas que fueron expuestas crónicamente a una señal de radar de intensidad muy baja en la embajada americana en Moscú de 1950 a 1970. La fuerza de la señal externa estaba moderada a 5 microvatios/cm2 para 9 horas/día en la fachada oriental del edificio donde el radar apuntaba la mayoría del tiempo”.

Y añade: “Los análisis de sangre mostraron alteraciones cromosómicas significativamente elevadas en más de la mitad de las personas analizadas. Las proporciones de leucemia fueron elevadas tanto en adultos como en niños”.

En definitiva, aquellos norteamericanos fueron sometidos a emisiones de microondas de entre 5 y 15 microvatios/cm2 durante un largo periodo de tiempo, y ello provocó numerosos casos de cáncer. Pues bien, la legislación española actual autoriza emisiones de ¡400 microvatios/cm2!

Esto también es Memoria Histórica, señor ZP.

TZI

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Una respuesta a EMISIONES MICROONDAS EN MOSCÚ

  1. melarrakis dijo:

    esto me parece que no se ha publicado por El Pais, ni Público, ni sale en La 1, la 2, la3 , la4 , la 5, la 6 , o sea las gubernamentales que tanto cuidan por nuestra salud, no conduzcas, no bebas, no fumes, no follllllll…..
    que horror… oh cielos

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