EL SOÑAR VIVIENTE

De acuerdo con las creencias tradicionales de los aborígenes australianos, todo comenzó con el soñar (también llamdo tiempo de los sueños o periodo de la creación), época en que la Tierra estaba poblada de seres espirituales, ancestrales y creadores. Dichos espíritus (que adoptan la forma de personas, animales, vegetales u objetos inanimados) cambiaban de aspecto a voluntad y su existencia queda de manifiesto en las huellas que dejaron en el paisaje.

Los aborígenes australianos suponen que, mientras recorrieron la Tierra, los espíritus soñadores crearon y pusieron nombre a los animales, las rocas, los árboles, las charcas y otras características naturales. También depositaron los espíritus de los niños no nacidos y establecieron las modalidades de la sociedad humana. Con frecuencia, un grupo de emplazamientos se relaciona con determinado espíritu ancestral en virtud de hitos que expresan el rumbo de sus viajes.

Las rutas de los antepasados espirituales reciben el nombre de líneas soñadoras o “líneas de canto”. Los aborígenes australianos consideran que en cada lugar el espíritu ha dejado su esencia espiritual o restos físicos como pisadas, huellas de su cuerpo o estiércol.

Por ejemplo, los yarralin del valle del río Victoria, en el Territorio del Norte, consideran al espíritu Walujapi como la antepasada soñadora de la pitón de cabeza negra. Walujapi dejó el zigzag de la serpiente en la ladera de un peñasco y la huella de sus nalgas cuando se sentó en el campamento, características que en nuestros días siguen siendo visibles.

El paisaje australiano está atravesado por líneas de canto, algunas de unos pocos kilómetros de longitud, mientras que otras abarcan centenares, cruzan diversos tipos de terreno y recorren las tierras de grupos aborígenes distintos, que suelen hablar diferentes lenguas y respetar variadas tradiciones.

Por ejemplo, cuentan que los antepasados soñadores del gato autóctono iniciaron su viaje en el mar y se desplazaron hacia el norte hasta el desierto de Simpson, atravesando los territorios de los arandas, unmatjera, kaititja, ilpara, ngalas y kukatja. Cada grupo de aborígenes australianos narra el fragmento del mito que incumbe a los acontecimientos acaecidos en su territorio.

Entre los yarralin, la historia de la paloma soñadora se refiere a la hermana y el hermano palomos que siguieron el curso del río Victoria desde los confines del desierto hasta la región costera. Durante la primera etapa del recorrido hablaron la lengua gurindji aunque, a medida que entraron en otro territorio aborigen, adoptaron el idioma de sus habitantes. Como tantas otras, esta línea de canto ofrece puntos de encuentro entre los grupos aborígenes culturalmente distintos.

Al final del tiempo de los sueños, los seres espirituales se convirtieron en las especies que representaban o se ocultaron en la Tierra. El paisaje perduró tal como lo habían creado y sus moradas y los lugares donde tuvieron lugar importantes acontecimientos del soñar se consideran fuentes de gran poder.

Los aborígenes australianos creen que la semilla espiritual de cada individuo procede de un emplazamiento concreto creado por los seres del soñar y, en consecuencia, la identidad está estrechamente vinculada al paisaje.

La modernidad está destruyendo, si no lo ha hecho ya, irreparablemente, toda esta sabiduría ancestral. Una verdadera pena.

TZI

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3 respuestas a EL SOÑAR VIVIENTE

  1. varín dijo:

    sí; una verdadera pena.

    y muy evocador, al menos para mí, siempre que leo algo sobre los Aborígenes

    Abrazos, hermano

  2. Cuéntame más cuentos de Australia. Dormiré mejor. Como un niño en los brazos de su madre.

  3. dominique dijo:

    ¡Qué bonita comunión con el entorno, los seres vivos y la naturaleza, es todo un tributo a Gaia! pero ¿cuánto queda de estas preciosas enseñanzas? y pensar que damos prioridad a nimiedades modernas, se nos tendría que caer la cara de verguenza. Todos los poblados antiguos SABÍAN mucho más que nosotros, los civilizados, los sabiondos…que pena pensar que todas bellezas se han perdido en el olvido de la modernidad. Esta tarde hermano, viajaré a Australia con mapas, buscando todos los lugares mágicos y visitando a todas estas tribus tan sabias.
    Abrazos viajeros.

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