PASCUA Y LOS MOAI

Los moai, esos ancestrales colosos de piedra que parecen vigilar la isla de Pascua, tienen la nariz y las cejas grandes, los labios finos y apretados y el cuerpo cortado a la altura de la cintura, como si estuviesen medio enterrados. Pesan toneladas, y permanecen impasibles, desde el comienzo de los tiempos, en el lugar habitado más aislado, más hermoso y más enigmático del mundo, esperando quizás el regreso de civilizaciones de otros mundos.

Los nativos de Pascua llaman a su isla Rapa Nui, es decir, Isla Grande. Algunos también la denominan Te Pito Te Henua, algo así como ‘El Ombligo del Mundo’. Y es que, de hecho, es un punto muy pequeño (160 kilómetros cuadrados de superficie) en mitad del océano Pacífico, a 3.760 kilómetros de distancia de las costas de Chile, país al que pertenece.

El amigo Thor Heyerdahl, navegante de la famosa balsa ‘Kon-Tiki’, consiguió que el nativo Pedro Atán le contase el secreto de sus antepasados: seis hombres de una misma familia que un buen día comenzaron a esculpir una figura en la roca con herramientas de piedra; en pocos días, ya eran visibles las formas de la estatua, pero les pareció excesivo el trabajo y abandonaron la tarea; entonces, otros acabaron los cientos de tallas que hay por toda la isla.

Pero, una vez realizada la figura había que levantarla, y éste es otro de los grandes misterios de los moais. Al parecer, los trabajadores hacían palanca con palos en uno de los laterales de la estatua y rellenaban los huecos con piedras. Poco a poco, la efigie se enderezaba. Este proceso podía durar más de diez días.

Otro misterio es el del traslado de las figuras desde las canteras. Según el nativo, se aprovechaban las fiestas y banquetes, donde se reunían hasta 200 personas, para trasladar los moais con cuerdas.

La isla de Pascua se formó hace tres millones de años. Tiene forma triangular, con tres volcanes en sus vértices: Rano Kau, Rano Aroi y Rano Raraku.

Cuenta la leyenda que el primer hombre que llegó a estas tierras fue el todopoderoso ‘ariki’ (rey) Hotu Matua, procedente del norte de Tahití. Era un semidiós y tenía la fuerza espiritual capaz de dominar los elementos. Para los investigadores, en cambio, la isla fue poblada por primera vez a comienzos del siglo IV por un grupo migratorio procedente de las islas Marquesas, en la Polinesia.

Según los marinos españoles, los antiguos pascuenses tenían un aspecto agradable, bien proporcionado y con las facciones del rostro de tipo mediterráneo. Eran fuertes y de elevada estatura, y vivían en un estado tribal que en ocasiones degeneró hasta el canibalismo.

El primer europeo que arribó a la isla, el Día de Pascua de 1722, fue el almirante holandés J. Roggeveen. Entonces no se dio importancia al descubrimiento, hasta que el capitán español Felipe González tomó posesión de ella para la Corona española en 1770. Cuatro años más tarde, el inglés James Cook desembarcó en Pascua, pero su visita fue muy superficial.

No tardaron en llegar los traficantes de esclavos, que capturaron, en 1862, a unos mil pascuenses para utilizarlos en las guaneras de Perú. Los supervivientes llevaron a su regreso a la isla enfermedades tan desconocidas y mortíferas como la viruela.

La isla de Pascua pertenece a Chile desde el 9 de septiembre de 1883. Actualmente, está habitada por unos 2.000 descendientes de los antiguos pobladores, que hablan tanto en castellano como en su lengua original, y por 500 ‘inmigrantes’, en su mayoría chilenos.

Vive una época de tranquilidad, propicia para intentar recuperar la memoria perdida de lo que un día fue. Posee la isla tantos misterios…

TZI

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4 respuestas a PASCUA Y LOS MOAI

  1. Dominique dijo:

    Como todo lo que escribes hermanito. Mira que espero con ansia tus entradas que me ayudan a viajar hacia sitios encantados y mágicos… Gracias.
    ¿Recibes mis correos particulares?
    Un abrazo y otro para tu hijo.

  2. varín dijo:

    Hola,
    si no recuerdo mal,
    los cass ( y no digo Laura K.J., porque esto es parte, si no me equivoco, de lo que de momento queda en el apartado por verificar, en el sentido de que son ideas atrayentes o no, plausibles o no, pero que no contamos con más datos que apunten a la corrección o incorrección de lo indicado )
    dicen que tiene relación con los nephilim, sea lo que sea eso,, gigantes, si no recuerdo mal, y no precisamente “amigos”; me suena que son parte de los muchísimos que están “montando la ola” que se aproxima,, sea lo que sea que eso signifique.

    Abrazos

  3. Cristina dijo:

    Gracias por los regalos de tus post y muchas más cosas que nos haces llegar de muchas formas.
    Te deseo, cada día, un buen día donde las horas bailen y canten al ritmo y la compás de la música del corazón.
    Te deseo, cada noche, una buena noche.
    Ya sabes Has, dicen que nace el niño… Y la niña. Ese ser que llevamos aún dentro y que aún tiene tanto que enseñarnos. Al igual que cada día y cada noche lo hacen nuestr@s hij@s. A poco que miremos bien, encontraremos la ruta en sus miradas.

    Besabrazos de niños y niñas

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