HISTORIA DE LA HUMANIDAD

Llegados a este punto y después de analizar tanto mitos como hechos prehistóricos e históricos contrastados y aceptados por casi todos, voy a lanzarme a resumir lo que podría ser, con todos los matices que se quiera, una posible historia del hombre sobre la Tierra, hasta las etapas más próximas a nuestra época.

Todo comenzó, como describen numerosos mitos de la creación, con un gran Huevo Cósmico, una masa ígnea que contenía concentrada en su interior la energía y el poder para ser el origen de toda la materia y cosas posibles. Esto se puede referir perfectamente a un enorme agujero negro, alrededor del cual giraba una ardiente nube de gas en forma ovalada, hasta que alcanzó la suficiente densidad como para explotar cual Big-Bang y considerarse el comienzo de nuestro Universo conocido, lo cual plantearía el primer problema de cómo los antiguos pudieron saber esto, o si no, quién se lo transmitió…

Según los cálculos de Beroso (que ya apareció en algún post anterior de este insigne blog), el Adán bíblico nació 1.674 años antes del Diluvio, que fue fechado por los historiadores antiguos en 2.317-2.319 a.C., teniendo siempre presente que no siempre los años han tenido la misma duración…

Más o menos, todos conocemos a Adán y Eva como los primeros humanos. Resultó que Eva invitó (otros dicen que convenció, persuadió,…) a Adán a igualarse a Dios y prescindir de Él, es decir, quiso ser inmortal. Éste fue, por tanto, el pecado original. Y por ello, el hombre fue castigado con el dolor, el trabajo, la enfermedad, siendo expulsado del paraíso que, como expongo en otro post, parece que pudo estar en la zona sureste de la actual Turquía.

El primer hijo de Adán y Eva fue Caín; en el mismo parto nació la niña Calmana. Treinta años después nació Abel, y otra niña, llamada Delbora. Caín mató por envidia a su hermano Abel, siendo expulsado de la comunidad de los hijos de Dios a la que todos pertenecían; entonces pasó a llamarse ‘padre de los hijos de los hombres’.

Adán y Eva, después de la muerte de Abel, tuvieron un tercer hijo varón, que se llamó Set, y que fue el ‘padre de los hijos de Dios’. Quizás pueda ser una coincidencia la existencia de un dios en el Antiguo Egipto llamado Set, dios del mal, de la oscuridad, del desierto, aunque no siempre fue considerado malo, y ya era adorado en tiempos prehistóricos.

Caín, tras ser expulsado del Edén, estaba unido con su hermana Calmana (de nuevo una similitud con el Antiguo Egipto y las uniones entre hermanos). Los dos vagaron por la tierra que llamaron de Nod. Más al Oriente, en el monte Líbano, cerca de Damasco, fundaron una ciudad, una población de gigantes llamada Enos. En estas épocas antiquísimas abundan las referencias a gigantes, de los que también he hablado en algún post anterior.

Caín vivió muchos años. Se separó del contacto con los hombres y vivió como una fiera salvaje hasta su muerte.

Caín y Calmana tuvieron seis hijos. El primero fue Enoch y el segundo Josep. Enoch y sus hermanos conformaron la primera generación y se dedicaron al pastoreo. Enoch tuvo a Irad; la segunda generación se dedicó a las plantas y la agricultura.

Irad tuvo a Mehujael; la tercera generación se dedicó a forjar las armas, los metales y a fabricar herramientas. Esta generación fue la que sembró el germen de la civilización en los pueblos de Occidente. Exploraron toda la orilla Mediterránea, hasta Occidente, buscando metales, estaño, cobre, oro y plata. Fundaron muchas colonias en forma de ciudades en las costas mediterráneas. Nació la riqueza, se creó la servidumbre, la explotación y el trabajo. Su dios pasó a ser Poseidón, rey del mar, que fue así el primer falso dios; procedía de Libia (como Gadaffi), donde se habían asentado los hijos de Mehujael. Los demás dioses falsos, casi en su totalidad tendrán su origen en Egipto. En el culto a Poseidón fueron adorados el becerro y el toro, cuyo rito impío se extenderá por el Mediterráneo, y aún perdura en nuestros días, bajo la forma de las fiestas con toros.

Mehujael tuvo a Metusael, que fue la cuarta generación. Metusael engendró a Lamec, la quinta generación.

Lamec se unió con dos mujeres, cosa muy mal vista entonces; una fue Adá, y de ella nacieron Yabal, que fue el primer pastor, y Yubal, el primer músico. Lamec, con su otra mujer, Zilla, generó a Túbal-Caín y a una hija, Naama, que descubrió el arte de tejer. Tubal-Caín es el padre de los forjadores de hierro y de la pintura. Yubal descubrió la música escuchando a su primo Tubal-Caín martilleando el metal.

Lamec era un buen arquero y mató a Caín por accidente; estando de caza lo confundió con una fiera y lo atravesó con una flecha.

La sexta generación de los hombres poseyó mujeres muy hermosas, que se unieron a los hijos de Dios, que procedían de Set.

Set, tercer hijo de Adán, fue junto con su padre el origen de los hijos de Dios. Vivió novecientos años y tuvo a Enós, que vivió 905 años, quien engendró a Quenán, que llegó a los 910 años. Su hijo, Mahalalel, vivió 895 años y de él nacieron Yared y Enoc, cuyas vidas fueron de 962 y 365 años. Enoc fue padre de Matusalén, considerado el hombre más longevo de la tierra con 969 años, y que murió el año del Diluvio. Fueron sus descendientes Lamec con 777 años, progenitor de Noé, quien llegó a la edad de 500 años. Hijos de Noé son Sem, Cam y Yafet.

Los hijos de Dios (los descendientes de Set) se dedicaron a las cosas celestiales, a la astrología y a los otros saberes liberales. Se mantuvieron siempre fieles adoradores de Dios.

Los hijos de Dios, en la séptima generación, cuando fueron numerosos, empezaron a observar a las hijas de los hombres de la sexta generación de Caín; vieron que eran muy hermosas y las tomaron como esposas, dando hijos que fueron poderosos y considerados como los hombres de fama de la antigüedad, que se extendieron por toda la tierra, y que dieron lugar a toda esa mitología sobre héroes mitad divinos mitad humanos…

En los albores de los tiempos históricos, el Mediterráneo era un lago. El estrecho de Gibraltar, entonces llamado las Columnas de Hércules, no existía, pues, según los antiguos historiadores, Libia (África) y Hesperia (España) estaban unidas.

Un sacerdote de Sais, que vivía en Egipto, describió al ateniense Solón dónde se situaba el extremo occidental del mundo. Existía una isla delante de las Columnas de Hércules, cuya extensión resultaba superior a Libia y Asia reunidas. Desde esta isla se podía fácilmente pasar a otras similares y, de éstas a todo el continente que bordea el mar interior Mediterráneo. Pudo ser perfectamente América, que se estaba separando de África y Europa, donde vivían los atlantes, que recibió el impacto brutal de un enorme meteorito que la hizo separarse con mucha mayor rapidez…

Ese meteorito pudo provocar el famoso Diluvio Universal mencionado por todas las civilizaciones del mundo.

Como he mencionado, antiguamente el estrecho de Gibraltar no existía y España estaba unida con el norte de África, con lo cual el Mediterráneo era realmente un lago, bastante más bajo que el océano Atlántico (de los atlantes) ya que la evaporación era muy superior a la afluencia de agua. Esto también lo menciono con más profundidad en un post anterior.

En un momento dado, hacia el año 2.317 a.C. se produce la separación de Libia y Hesperia (¿por qué no por un meteorito?), el nivel del Mediterráneo se eleva y se produce una gran inundación. La civilización que se había desarrollado casi exclusivamente en las orillas del Mediterráneo queda prácticamente destruida.

Platón refiere que, temblores de tierra y grandes inundaciones tragaron en el breve espacio de un día y una noche fatal, a cuantos guerreros había entre los griegos, y la misma Atlantis se abismó y desapareció en el mar, de forma que aún en sus tiempos, el Océano seguía siendo inaccesible y difícil de navegar, a causa de la gran cantidad de limo que la isla dejó en su lugar. El recuerdo de un maremoto se mantuvo hasta Virgilio, quien recuerda cómo Eolo encadenó los vientos para evitar estragos semejantes a los que separaron Sicilia de Italia y África de España.

Para mí, todo esto encaja casi perfectamente con la caída de un gran meteorito más allá del estrecho de Gibraltar, donde pudiera haber estado entonces la América “atlántica”, una palabra muy identificada con el idioma azteca.

Noé y Titea, antes del Diluvio, tuvieron dos hijos: Atlante, que pereció en Mauritania (que sería muy castigada por su cercanía a la caída del meteorito) y Cam (Saturno). Más tarde nacieron Sem y Yafet.

Después tuvo Noé a los Titanes (17 hijos más de su esposa Titea). Los Titanes habitaron en el Nilo, y construyeron en Egipto la ciudad de Titania, luego Tanis, donde más tarde Moisés hizo sus prodigios ante el Faraón, y donde posteriormente desapareció el Arca de la Alianza. Y al otro lado del Atlántico, construyeron la ciudad de Tenochtitlán…

Y no quiero extenderme más, por no elucubrar demasiado. Espero que te haya gustado.

TZI

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2 respuestas a HISTORIA DE LA HUMANIDAD

  1. Dominique dijo:

    Tus entradas me dejan siempre gratamente sorprendida pero con esta te has superado,¡un montón de gracias! ah, no dejes de escribir más.
    Abrazos

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