TRAS EL REICH

Uno de los grandes silencios de la historia es lo que ocurrió a los alemanes tras su derrota definitiva en la Segunda Guerra Mundial. El odio de los aliados era tal, que la sangría de 4,8 millones de alemanes muertos en la guerra (1,8 de civiles) continuó tras el fin oficial de la misma el 7 de mayo de 1945.

Cuatro años después, cuando fue creada la República Federal de Alemania (y la República Democrática), habían sido expulsados de sus hogares 16,5 millones de personas de habla alemana, de los que más de dos millones murieron durante esa expulsión. Además, en 1946 se considera que nacieron 200.000 niños como consecuencia de las masivas violaciones llevadas a cabo por los vencedores.

En muchos casos, está documentado cómo los aliados no torturaron, violaron y mataron a criminales, sino a mujeres, niños y ancianos inocentes. Es como si ahora, debido a los crímenes cometidos por ETA nos dedicásemos a masacrar a los vascos, y eso que muchos les han apoyado y siguen apoyando abiertamente.

A medida que el Ejército Rojo ‘liberaba’ los territorios que habían ocupado los nazis, se producía una violencia indiscriminada contra las minorías alemanas allí asentadas. Tanto rusos como los naturales de los países liberados (checos, polacos, etc.) ejercieron una brutalidad y sadismo impresionantes. Por ejemplo, en Praga se iluminó una parte de la ciudad con soldados nazis colgando de las farolas, convertidos en antorchas, quemados vivos. Y nadie se libró de torturas espeluznantes y asesinatos colectivos, a modo de pequeñas masacres.

Gran parte de esa población alemana en países del Este, llevaba allí desde la Edad Media, siendo en general muy bien considerados. El alemán que se hablaba en Praga se decía que era el mejor. Pero, fueron los que más sufrieron tras el fin de la guerra. Fueron objeto de asesinatos, violaciones, robos, calamidades y malos tratos de todo tipo. Y cuando fueron expulsados y tuvieron que exiliarse en Alemania, tampoco allí fueron bien acogidos, muchas veces por falta de las infraestructuras adecuadas.

Los soldados soviéticos violaron sin freno y con la complacencia de sus mandos, sin respetar edades, desde niñas hasta abuelas. Los franceses cometieron algunos actos de enorme brutalidad, mientras que los británicos no fueron tan violentos. Los norteamericanos sí que endurecieron la represión para hacer sufrir al máximo a los alemanes.

Alemania se vio poblada de nuevo por prisioneros. Los estadounidenses fueron responsables directos de la muerte de 100.000 soldados alemanes recluidos en zonas cerca del Rin, húmedas e insalubres, víctimas del frío y del hambre. Allí, torturaron a sospechosos con técnicas copiadas de la Gestapo y las SS.

Henry Morgenthau, secretario del Tesoro del presidente de EE.UU. Roosevelt, muy afectado por las atrocidades cometidas contra los judíos, propuso la división de Alemania en cuatro Estados agrarios, sin industria, para castigar a los germanos para siempre. Este plan era del gusto del ejército, pero a Truman, que sucedió a Roosevelt, no le gustaba, sino que le partecía un acto de venganza intolerable.

El mínimo para subsistir un adulto se considera de dos mil calorías diarias. En marzo de 1946, en la zona británica, la media variaba entre 1.050 y 1.591. La mortalidad infantil era diez veces superior a la de 1944. Como ejemplo, el Dortmund murieron 46 niños de los 257 que nacieron en febrero de 1946. La hambruna era un castigo a los alemanes, ya que ni políticos ni militares querían enviar comida desde Gran Bretaña.

La media de calorías en la zona controlada por los franceses era de 950 calorías, mientras que en la americana era de 1.270. El porcentaje de tuberculosis superaba entre cuatro y cinco veces el de 1939 y los hospitales carecían de penicilina. Durante el invierno de 1946-47 murieron sesenta mil alemanes, sobre todo ancianos, de hambre y de frío.

Soldados americanos fueron responsables de bastantes violaciones, aunque algunos de ellos fueron juzgados e incluso ejecutados por haber cometido violaciones. Tanto a los americanos como a los británicos se les dio órdenes tajantes de evitar todo contacto con la población civil alemana, para que no pudieran tener compasión de ellos.

En resumen, muchos de los criminales nazis responsables de atrocidades no fueron ni tan siquiera sentenciados, o en algunos casos, sólo castigados a penas reducidas, mientras que millones de inocentes alemanes pagaron la arbitrariedad de los aliados. El pueblo alemán aprendió a sobrevivir y a llevar en silencio una culpa colectiva que le inculcaron los vencedores, y ante el temor de ser acusado de victimismo prefirió olvidar su historia.

Sé de que hablo, pues mi padre nació en Alemania el año 1939 y sobrevivió a la guerra y, especialmente, a la post-guerra. Pasó muchísima hambre, padeció fiebres tifoideas y su propio padre lo echó de casa con menos de diez años porque no podía mantenerlo. Nunca conoció a su madre y tiene una hermana en Alemania que es como una extraña a la que llama dos veces al año. Cuántos dramas olvidados por el paso del tiempo…

Dedicado, por supuesto, a mi padre, aunque quizás nunca lo lea, ya que no es muy amigo de Internet. Ahora se dedica a disfrutar de todos los placeres que no tuvo en su niñez, y a hacer felices a sus nueve nietos. ¡Gracias por sobrevivir a la irracionalidad humana!

TZI

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12 respuestas a TRAS EL REICH

  1. varín dijo:

    No pongo que “me gusta”,

    pero me ha gustado el final,,

    Un Fuerte Abrazo, Amigo Hermano

  2. A mi me ha encantado. Los nazis eran unos hijos de puta, y se merecieron lo que les pasó. La mayoría de los alemanes no.
    Pero es bueno saber que no todo fueron rosas tras el final de la guerra. Y de paso conocer otras cosas más que no se nos cuenta. Por ejemplo que los japoneses fueron mucho más sanguinarios que los nazis. Y que los nazis aprendieron de los rojos cuando montaron sus campos de exterminio, que eran a PEQUEÑA escala de lo que había en la URSS.

    • hasenroniz dijo:

      Has captado perfectamente el sentido del artículo. El resumen es que al final siempre pagan los mismos, los inocentes. Siempre se esgrime que los alemanes votaron a los nazis; pero no los votaron para que hiciesen una guerra y matasen a millones de judíos, como hoy no se vota a los políticos para que nos roben, sino para que nos gobiernen, y los únicos culpables deben ser los que roban (aunque fallan los mecanismos de control), como lo eran los que provocaron la guerra y los asesinatos. La policía y militares sirios matan y torturan, ¿son entonces todos los sirios culpables ‘por permitirlo’? Entonces se acabó la discusión de si debemos ir a su rescate; que se maten entre ellos.

  3. Cristina dijo:

    Aprender de las dificultades nos fortalece y puede hacernos más sabi@s para empezar a caminar por otros senderos. En la mayoría de las ocasiones es ir sumando pequeños detalles de valentía y sinceridad.
    En mi opinión, estás a tiempo de darle a la tecla de imprimir y hacer llegar tu regalo a tiempo. Un sencillo gesto que elimina muchas aparentes dificultades.

    Besabrazos dedicados

  4. Dominique dijo:

    Pobrecito tu padre, ¿qué culpa tenía al igual de miles civiles?
    Mi madre era era ginecólogo y ejercía en el hospital de Saint Nazaire donde la famoso bolsa…Me contó anécdotas que ponen los pelos de punta, nunca pudo olvidar cuando entraron a liberar la ciudad los americanos. No importaba tu raza, tu edad, tu nacionalidad si eras una mujer.Paso de detalles…Por haber ayudado a chicas no francesas le raparon la cabeza, lo sé, he visto fotos por eso se marchó a Algeria intentando salir de este infierno.
    Cuando un pueblo es vencido la brutalidad es inconcebible, esta sed de venganza salvaje desata con el permiso de las autoridades los más bajos instintos pero en aquel preciso momento todo parece normal.
    Y todo queda silenciado…¿Hasta cuándo?
    Abrazos.

    • hasenroniz dijo:

      Como Ciudadano Caña, también tú has entendido muy bien el sentido del artículo; al final siempre pagan los inocentes las avaricias y los traumas de los poderosos. Claro que en tu caso lo entiendes muy bien porque también lo has vivido muy de cerca. ¿Cuántos dramas más necesitaremos para de verdad ‘ser humanos’?
      Gracias hermana.
      Un abrazo fuerte.

  5. Dominique dijo:

    Un pequeño inciso, sí soy pesadita jeje, pienso en tí cuando la dos de tv, los sábados dan un documental sobre los cazadores de nazis y ayer pensé muchísimo en tu entrada; ojo por ojo…¿Díme en qué época vivimos?
    Mi Dios se está arrepitiendo cada día más de habernos creado ¿o será el diablo?
    Abrazos hermano.

    • hasenroniz dijo:

      Dios nos hizo así a sabiendas; la responsabilidad es solo nuestra de no defraudarle. Los judíos creen en otro tipo de Dios, violento y vengativo, así que lo que hacen está justificado ya que somos fiel imagen de ese Dios, no podemos evitarlo; ahí está la manipulación de las religiones. Si soy cristiano debo ser comprensivo y saber perdonar; si me convierto al judaísmo, puedo ser vengativo y aplicar el ‘ojo por ojo’; si me convierto al islamismo puedo proclamar la guerra santa… Es decir, la religión no es algo inherente al ser humano, es un invento que nos hace actuar de determinadas formas según las creencias aprendidas; la fe nos transforma en lo que quieren las elites que dictan sus preceptos, convirtiéndonos en sus esclavos, y más porque no queremos quitarnos la venda de los ojos…
      Besos

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