LOS ESPEJISMOS

Como bien sabemos, los espejismos son fenómenos ópticos producidos cuando los rayos luminosos atraviesan capas de aire de diferente temperatura, lo que hace que los objetos lejanos se vean como si estuviesen reflejados en la superficie de un espejo.

Existen dos clases de espejismos, de calor y de frío, según se encuentre la capa de aire que está en contacto con la superficie terrestre respecto a las capas de aire que se asientan sobre ella.

El espejismo de calor es también denominado de desierto porque se da, especialmente, en los lugares muy caldeados y desprovistos de vegetación, como los desiertos próximos al ecuador, cuando la arena caliente provoca una capa de aire muy caliente en contacto con ella. Entonces ocurre que, si se dirige la mirada desde un pequeño montículo hacia otro montículo donde emergen, por ejemplo, unas palmeras, se verán dos imágenes de las palmeras, una normal y la otra invertida, justo debajo de la anterior, como si estuviera reflejada en un espejo. Y como también se refleja parte del cielo azul, el observador creerá ver un lago de donde emerge un montículo con unas palmeras que se reflejan en el agua.

Este tipo de espejismo fue explicado por primera vez por el físico francés Monge, cuando acompañaba a los soldados franceses de Napoleón durante su campaña en Egipto.

El espejismo de desierto se da también mucho cuando se viaja, en verano, por carreteras asfaltadas. La reflexión de trozos de cielo sobre el asfalto parece dar lugar a charcos de agua imaginarios que desaparecen cuando uno se acerca a ellos.

El espejismo de frío es también llamado polar, pues se da en las zonas polares cuando la capa de aire en contacto con el suelo está muy fría y sobre ella existe una capa de aire templado. Se produce una reflexión en la zona de separación de ambas capas y entonces se puede ver la imagen de los objetos lejanos como si estuvieran colgados del cielo. En París, se puede ver a veces la imagen invertida de la Torre Eiffel, que se balancea por encima de la torre real.

A principios del siglo XIX, unos exploradores ingleses salieron en barco desde la tierra de Baffin, en el norte de Canadá, para encontrar un paso entre el Atlántico y el Pacífico. En un momento dado, el paso quedó cerrado por una enorme mole de montañas de hielo, así que los exploradores volvieron al punto de partida. Muchos años después salió otra expedición para explorar dichas montañas buscando yacimientos minerales. Una vez llegaron al punto de referencia, desembarcaron y siguieron a pie; quedaron desconcertados cuando vieron que, a medida que avanzaban, las montañas retrocedían. Y cuando el sol se puso, las montañas desaparecieron y los exploradores se vieron rodeados únicamente de un mar de hielo.

El caso quizás más espectacular de espejismo se da, aunque muy pocas veces, en el estrecho de Mesina, que separa la Península italiana de Sicilia. Este caso de espejismo se denomina fata morgana, y en él parece ser que concurren los dos tipos de espejismo, de desierto y polar, además de otros fenómenos ópticos no muy claros. El hecho es que sobre las nubes y, a veces, reflejada en el agua, aparece la imagen de una ciudad con brillantes torres y palacios. Estas imágenes parecen ser el reflejo de la ciudad de Mesina, o quizás, de una faja costera con árboles y rocas deformados y ampliados por el fenómeno. El nombre de fata morgana es debido a que los antiguos árabes creían que este fenómeno era producido por las habilidades del hada “Morgana”, personaje de una leyenda medieval.

Existen otros casos espectaculares a la vez que raros de espejismos que provocan ilusiones ópticas difíciles de explicar, como la supuesta aparición y desaparición de la isla de San Borondón, en las Islas Canarias occidentales, o como las estantiguas o procesión de fantasmas en la localidad de Villanueva de la Fuente, en la provincia de Ciudad Real.

En la actualidad, se puede considerar también espejismo ilusorio difícil de explicar, la aparición y desaparición de brotes verdes en los paraísos socialistas o el aumento y disminución de la prima de riesgo cuando se acerca o se aleja una subasta de deuda pública, así como la paulatina desaparición de tus ahorros conforme te vas acercando al banco o cuando toca hacer la Declaración de la Renta. En mis tiempos se denominaba a todo esto lisa y llanamente como mentira, robo, engaño, estafa…; en estos tiempos que corren de eufemismos y de oratoria políticamente correcta, propongo llamarlo “espejismos”, que queda muy bonito, casi hasta científico, muy progre y culturalmente superior. ¡Si es que somos la hostia!

TZI

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a LOS ESPEJISMOS

  1. lalunagatuna dijo:

    ¡Qué final más inesperado! Pero no puede ser más adecuado…
    Abrazos

  2. Es interesante esta entrada, Has. Quizá convendría añadirle que sobre la luz se ha escrito mucho, pero pocos se han atrevido a meterse en esas Fata Morganas. Unos, posiblemente porque seguían andando en dirección al horizonte inalcanzable con pasos, otros porque no se atrevieron a dar el paso sobre el precipicio.

    Abrazos, espirales,

    Miguel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s