EL PROYECTO NORTHWOODS

Ante el rechazo por parte de Kennedy a realizar una intervención militar en Cuba, y más tras el desastre del desembarco de la Bahía de Cochinos, los militares más extremistas diseñaron un plan, llamado operación “Northwoods”, para que sirviese de pretexto político a Kennedy para esa intervención militar tan deseada.

Se trataba de convencer a la comunidad internacional de que Fidel Castro representaba un peligro real para la paz de Occidente. Para ello, mediante la operación Northwoods se infligirían unos daños a los Estados Unidos que se imputarían a Cuba. He aquí algunas de las provocaciones previstas en dicha operación:

  • Ataque a la base norteamericana de Guantánamo. Debía llevarse a cabo por mercenarios cubanos conn uniformes de las fuerzas de Castro y se realizarían sabotajes y la voladura del depósito de municiones, con esperados graves daños materiales y numerosas pérdidas humanas.
  • Voladura de un buque norteamericano en las aguas de Cuba, parecido a lo del Maine (266 muertos en 1898), que provocó entonces la intervención de EE.UU. contra España. En este caso, el buque estaría vacío y sería teledirigido. La explosión debería verse desde La Habana o Santiago para tener numerosos testigos. Sí que se llevarían a cabo operaciones de auxilio, se publicarían listas de víctimas en la prensa y se realizarían falsos funerales para que la gente se indignase. Se implicaría en el ataque a cuatro buques y aviones cubanos que se encontrasen en la zona.
  • Atentados contra exiliados cubanos en Miami, Florida y Washington para aterrorizarlos, incluso con detenciones de agentes cubanos falsos para disponer de confesiones e interceptación de documentos comprometedores, también falsos, que se harían llegar a la prensa para su publicación.
  • Movilización de los Estados vecinos de Cuba para hacerles creer en una invasión. Un falso avión cubano bombardearía algún país de la zona, como por ejemplo la República Dominicana, con bombas de fabricación soviética.
  • Movilización de la opinión pública mundial con la destrucción de un vuelo espacial en el que podría ir, por ejemplo, John Glenn, el primer estadounidense que realizó una órbita completa a la Tierra.
  • Además, se estudiarían con más detalle otras provocaciones, como la creación de un incidente en que un avión cubano atacase y derribase un vuelo chárter civil que iría de EE.UU. a Jamaica, Guatemala, Panamá o Venezuela. El avión estaría vació y teledirigido y habría sustituido a otro con pasajeros cómplices en pleno vuelo.

Todas estas operaciones planificadas en el proyecto Northwood implicaban claramente la muerte de muchos ciudadanos estadounidenses, tanto civiles como militares. Pero, es precisamente este coste humano el que hace eficaces a estas acciones manipuladoras y maquiavélicas en que el fin justifica los medios.

En 1992, tras la difusión de una película de Oliver Stone en que se muestran varias y graves incoherencias de la versión oficial sobre el asesinato de Kennedy, la opinión pública estadounidense se vuelve a preguntar qué pasó realmente. Entonces, Clinton se ve forzado a desclasificar numerosos archivos de la época de Kennedy, y entre los papeles del secretario de defensa de entonces, Robert McNamara aparece la única copia que existe del proyecto “Northwoods”.

Este precedente histórico, no muy conocido, nos puede hacer pensar sobre la no imposibilidad de una conspiración estadounidense interna, en que se sacrifique a ciudadanos propios en el marco de una campaña terrorista. Somos muchos los que pensamos que algo parecido ocurrió con los atentados del 11 de septiembre de 2001 y quién sabe cuántas veces más. De hecho, muchos actos terroristas en el interior de EE.UU, han sido llevados a cabo por grupos militares y paramilitares de extrema derecha que, parece ser que en aquél país tienen más fuerza de la que creemos y podemos imaginar.

Quizás sean quienes controlen a ciertos gobiernos y, en busca siempre de mayores beneficios económicos y mayor poder mundial, maquinen todo tipo de acciones para garantizarlos. Hay quien opina que, como hay otros que son peores porque no piensan más que en tirarnos una bomba atómica porque somos infieles y pecadores, pues convierten a estos americanitos (igualmente extremistas bajo mi punto de vista) en angelitos a los que hay que apoyar en todo. Supongo que si su familia hubiese muerto enterrada bajo las Torres Gemelas aquel 11 de septiembre, pensaría de una forma totalmente distinta sobre quién es realmente el malo. Yo lo tengo muy claro.

TZI

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