UNA BUENA LIMPIEZA

Está constatado, aunque la mayoría de los médicos no quieren darse por enterados, básicamente porque ya no tendrían sentido sus privilegios, que muchas enfermedades están causadas por un déficil de vitaminas, minerales (sobre todo, oligoelementos) y ácidos grasos esenciales. Y las causas de este déficit pueden ser muy diversas, aunque pueden resumirse en una alimentación rica en productos refinados, a la pérdida de vitaminas y minerales en los alimentos actuales, a los modernos métodos de conservación de los alimentos, a la desnaturalización de las moléculas en los procesos de preparación al elevar excesivamente su temperatura… En definitiva, a la carencia en muchos de los alimentos que ingerimos de los nutrientes que de forma natural debería haber en ellos.

A todo esto hay que añadir la poca cantidad de agua que ingerimos y la acumulación en el organismo de toxinas y productos químicos, especialmente metales y pesticidas agrícolas. Pero, también está comprobado que elementos tan distintos como la contaminación (campos electromagnéticos, radiaciones ionizantes y no ionizantes, hidrocarburos, etc.) y el estrés inciden en el mismo sentido.

En fin, todo esto ya lo sabemos de cada vez que vamos al médico de cabecera porque llevamos varios días con dolor de cabeza; nos lo cuentan con todo lujo de detalles, advirtiéndonos de que no tomemos Paracetamol porque puede provocarnos más problemas, incluso la muerte, que soluciones. ¿Tu médico no actúa así? ¿Y aún acudes a él? Yo prefiero quedarme en casa con mi dolor de cabeza (a no ser para que me dé la baja, pero como ahora estoy desempleado…je).

Está bastante claro que todos estos problemas están muy estrechamente relacionados con el tipo de vida que llevamos, tan acelerado, supuestamente tan de alta calidad como nos quieren hacer creer y como casi todo el mundo, de hecho, se cree.

El tema de las carencias mencionado es muy importante porque pueden conducir a una notable disminución metabólica de las actividades enzimáticas que tienen lugar en el interior del organismo, y ello, a su vez, a la formación de radicales libres que son causa de numerosas enfermedades, que por eso se combaten hoy con antioxidantes.

Cuando hay una excesiva formación de radicales libres, éstos atacan las membranas celulares, provocando una peroxidación lipídica, lo que a través de la acción de unas enzimas llamadas fosfolipasas llevan a una excesiva liberación de ácidos grasos. Y es ese exceso, por obra de otra enzima, la cicloxigenasa, lo que conduce a la aparición de sustancias proinflamatorias, las prostaglandinas de tipo 2 (PGE2), cuya presencia da lugar a muy diversas patologías; es decir, de unas sustancias que causas procesos inflamatorios y degenerativos.

Para evitar todo esto que acabamos de comentar, es fundamental la limpieza del organismo de toxinas, drenándolo, para así favorecer su buen funcionamiento celular y tisular. Esta limpieza de toxinas se puede hacer combinando la acción de extractos vegetales (drenaje pasivo) con la acción más sutil de los oligoelementos, catalizadores celulares que estimulan numerosas enzimas capaces de desnaturalizar las toxinas.

La desintoxicación tiene cuatro niveles:

1. Seguir una dieta hipotóxica, estimular los principales emuntorios o vías de eliminación del cuerpo (en especial, el aparato digestivo, el aparato respiratorio, el hígado, el riñón y la piel) y lograr una buena actividad enzimática.

2. Neutralizar los radicales libres con antioxidantes.

3. Restaurar el equilibrio intestinal mediante prebióticos y probióticos.

4. Desacidificar el organismo.

Y, a continuación, hay que “reestructurar el terreno” para que el metabolismo funcione correctamente, mediante la ingesta de:

a) Catalizadores y cofactores enzimáticos, oligoelementos, vitaminas (en particular las del grupo B) y ácidos grasos poliinsaturados (poseen un papel estructural y son precursosres de numerosas prostaglandinas, imprescindibles para el equilibrio biológico).

b) Minerales. Hay que remineralizar el organismo cuidando especialmente el aporte de magnesio (su carencia es muy frecuente en enfermedades crónicas) y de un complejo equilibrado de oligoelementos dinamizados, aumentando con ello la resistencia a la degeneración celular y tisular.

Evidentemente, el grado de intoxicación, las carencias, las reservas de nutrientes, la capacidad de resistencia, el estado del sistema inmunitario e incluso el estado psíquico y emocional, que son muy diferentes entre las personas, puede y debe determinar un posible tratamiento totalmente personalizado.

Vamos, lo primero que te aconseja el médico de cabecera. Y si no tienes esa suerte con tu médico, ni se te ocurra mencionarle el tema, que te caerá una bronca que ni tu poropia madre cuando llegabas a casa de madrugada sin haber avisado. Las razones que te esgrimirán serán del tipo que ellos han estudiado muchos años y son los que realmente saben (todo se arregla con fármacos y punto, que para eso lo han estudiado) y que lo que propones no está científicamente demostrado (sólo está científicamente demostrado lo que interesa a los beneficios de las multinacionales farmacéuticas, faltaría más, y nunca lo que va en su contra, y las vitaminas, los oligoelementos y las personas sanas ¡NO SON NEGOCIO, COJONES!).

Así que ya sabes, una buena limpieza de toxinas y olvídate de tu médico, el del juramento HIPOCRÁTICO???, mejor dicho HIPÓCRITA!!!, porque solo así se puede entender que los encargados de curar a las personas, sean los mayores interesados en que estemos enfermos. ¡Que les den…!

TZI

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Salud y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a UNA BUENA LIMPIEZA

  1. Estoy llevando un semiayuno con sirope de arce, limón, y unas pìzcas de pimentón dulce y canela.

    Y mañana chute de magnesio.

    A la salud del Maestro Hasenroniz

  2. varín dijo:

    Hola,
    muy bueno, gracias.
    relacionado con el punto 4, recientemente vi este video, (el sonido bajo se arregla en unos minutos ):
    Gogo Bela – La alcalinidad como estilo de vida

    Abrazos

    • hasenroniz dijo:

      La acidificación es causa de muchas enfermedades, sobre todo, pienso, las debidas a infecciones, especialmente de hongos, y entre ellas, la mayoría de cánceres, así que tenemos que alcalinizarnos, pero siempre evitando todos los tóxicos que nos rodean, si no, no conseguiremos nada.
      Gracias por el vídeo.
      Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s