MÁS SOBRE EL FLÚOR

Hace ya tiempo que escribí algo sobre el flúor, y tuve críticas de aquéllos que consideran que las estadísticas solo pueden ir en un sentido, es decir, para apoyar sus teorías, y nunca para contradecirlas. Yo insistiré siempre que es la realidad la que se impone, que cada vez padecemos más enfermedades, estamos menos sanos, debido fundamentalmente a la contaminación ambiental, alimentaria y farmacológica que sufrimos, tanto sin desearlo como queriendo, y quien niegue eso es porque prefiere ponerse una venda en los ojos para parecer más feliz o porque está lucrándose con algunos de los productos contaminantes y no le interesa que se regule o prohíba su empleo; no hay término medio ni matices que hagan parecer mejores a unos de otros. Así de clarita veo la situación actual de nuestra “civilización” (???).

Voy a insistir de nuevo en este tema del flúor, un elemento químico muy reactivo, que forma compuestos con casi todos los demás elementos, y que puede incluso alterar la estructura de grandes moléculas, como las proteínas o el ADN, y paralizar el funcionamiento de las enzimas. Está demostrado que afecta el funcionamiento de la glándula tiroides, provocando obesidad, problemas neurológicos, perturbaciones de la memoria y del sueño, depresión, deterioro intelectual, etc.

Hay quien apunta, con gran acierto creo yo, que puede ser una de las principales causas (junto a una muy deficiente alimentación) de la gran proporción de estadounidenses obesos, teniendo en cuenta que EE.UU. fue el país pionero en la fluoración del agua y es donde se receta uno de los fármacos más empleados para combatir la disfunción de la tiroides (el Synthroid).

En 1945 se comenzó a fluorar el agua corriente en EE.UU. para prevenir la caries, y se impuso después en muchos otros países. En la actualidad, se calcula que consumen agua fluorada artificialmente unos 370 millones de personas en el mundo, a los que hay que sumar otros 50 millones que consumen agua con alto contenido de flúor natural. En Europa, la mayoría de los países ha ido dejando de utilizar la fluoración del agua de consumo humano (incluso en algunos países se ha prohibido), como Alemania, Francia, Italia, todos los países escandinavos, el Benelux, Austria, etc., pero no así España, donde se calcula que más de 4.250.000 personas consumen agua fluorada artificialmente.

Pero, también hay compuestos fluorados en las aguas embotelladas, el té, la sal, el vino, la cerveza, los cereales, los zumos, los refrescos, las carnes deshuesadas e incluso las leches especiales para bebés. También está presente en el teflón de las sartenes y puede ser peligroso al degradarse con el tiempo y las altas temperaturas. Aparecen compuestos de flúor en procesos industriales que contaminan en ambiente y en algunos medicamentos muy recetados.

A comienzos del siglo XX, se descubrió en Groenlandia una gran veta de criolita, un mineral rico en fluoruro. De allí, era transportado a Dinamarca, hasta la fábrica Oresund Chemical Works. Los obreros de esta fábrica padecían una extraña enfermedad paralizante conocida con el nombre de “espalda de póker”. A finales de los años treinta se investigó la dolencia para saber si tenía relación con el flúor, que conforma el 50% de la criolita. Los trabajadores tenían dientes en mal estado, artritis, problemas estomacales, sarpullidos y úlceras. Los dientes que estaban en peor estado contenían más cantidad de flúor y los hijos de las madres obreras lactantes también tenían los dientes manchados típicos de una fluorosis.

El responsable de ese estudio concluyó: “La suposición general de que el fluoruro es necesario para la calidad de los dientes se basa en información deficiente. El actual conocimiento indica claramente que el fluoruro no es necesario para la salud de ese tejido sino que, por el contrario, el esmalte dental es especialmente sensible a los efectos perjudiciales del fluoruro”. Y su recomendación fue tajante: “El uso terapéutico de los compuestos de fluoruro, al menos en niños, debe cesar”. Continuó investigando el tema, incluso en otros países, y terminó proponiendo que se reconociera la intoxicación crónica por fluoruro como enfermedad laboral a compensar, se prohibiera la contratación de mujeres y jóvenes para trabajar con compuestos de fluoruros, se exigiera a la industria que neutralizase los productos de desecho que contuvieran fluoruro y se valorase prohibirlo en los fármacos.

Las grandes empresas industriales no tardaron en defenderse de esta amenaza para su negocio. Sobre todo, después de que la Compañía de Aluminios de América (ALCOA) confirmase la relación entre el flúor y las manchas dentales, con un estudio secreto en una de sus fábricas. Empresas como DuPont y General Motors contrataron a Robert Arthur Kehoe, quien ya logró convencer a las autoridades de que el plomo de la gasolina es inocuo, evitando la regulación de su uso y provocando la muerte de miles de personas al año hasta su prohibición 60 años después.

El principal colaborador de Kehoe se metió con su esposa e hijo en una cámara que contenía ácido fluorhídrico para demostrar que este gas no tiene efectos negativos. Al final, los tres murieron por esa causa, pero como los efectos negativos se van produciendo lentamente, Kehoe pudo hacer frente a las demandas que se habían ido presentando contra ALCOA, DuPont y US Steel, y así, el freón pudo convertirse en el principal refrigerante mundial.

Durante el Proyecto Manhattan, en el que el flúor intervenía de manera decisiva en la producción de uranio enriquecido, así como durante la Guerra Fría, en que se almacenó un gran arsenal nuclear, se multiplicaron las fábricas de fluoruros que perjudicaron la salud e incluso la vida de muchos de sus trabajadores y de las poblaciones cercanas que recibían sus emisiones. Entonces surgió el dilema de reconocer el peligro del flúor y sus derivados y enfrentarse a una oleada de demandas o convencer a todo el mundo de que es inocuo, incluso beneficioso para la salud.

Los bufetes de las principales empresas implicadas se organizaron en un Comité de abogados del flúor, que se coordinaría con los médicos y científicos a sueldo de esas mismas empresas. Crearon el laboratorio médico más grande de EE.UU. y contrataron al bioquímico toxicólogo Harold Hodge para liderar el Proyecto F, es decir, la investigación sobre la posible toxicidad del flúor. Los resultados de esa investigación demostraron la enorme toxicidad del flúor que, lógicamente, se ocultaron. Hodge fue nombrado presidente del Comité de Toxicología del Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos, y se convirtió así en el principal promotor de la fluoración del agua en EE.UU.

A raíz de una demanda de unos agricultores de Nueva Jersey, en cuya sangre se encontraron altos niveles de fluoruro, Hodge tuvo la idea de contrarrestar el miedo al flúor con una campaña de propaganda para que el público lo identificase como algo bueno para la salud, como es prevenir la caries, con bajas dosis, aunque no existe ninguna evidencia científica que lo apoye. La campaña de Hodge fue un éxito y se comenzó a fluorar el agua de consumo humano, para prevenir supuestamente la caries.

Para reforzar toda esta manipulación, el Servicio de Salud Pública, la Asociación Dental Americana y la Asociación de Obras Hidráulicas se encargaban de recopilar información sobre los médicos que se oponían al fluoruro y hacían circular información denigrante sobre ellos. Incluso se creó una agencia especial para estas campaña de difamación contra los posibles disidentes. El Código Deontológico de los dentistas afirmaba que los profesionales que se opusieran a la fluoración cometían una grave negligencia y podían ser amonestados y perder la licencia.

Desde luego, todo esto es de locos y demuestra, una vez más, que estamos controlados por una panda de psicóticos, paranoicos, esquizofrénicos… que únicamente buscan el máximo beneficio a costa de lo que sea, que deberían estar encerrados de por vida porque no son dignos de llamarse seres humanos. Que yo sepa no existe ni un solo estudio concluyente que demuestre que el flúor previene la caries y aun así, se sigue utilizando este dogma de fe para proporcionar flúor a los chicos en las escuelas o a través de los dentistas, como en el Programa de Atención Dental Infantil (PADI), que incluye de forma gratuita el “flúor tópico si existe alto riesgo de caries”.

Y es que, desengañémonos de una vez, el negocio de los dentistas es que tengas mal los dientes, que tengas caries, y no lo es el prevenirlas. Hasta que no entendamos estos detalles, seguirán engañándonos, seguiremos teniendo mal los dientes, seguiremos teniendo problemas de salud evitables y seguiremos muriendo para que otros consigan el máximo beneficio, que incluso la muerte es un gran negocio. ¿De verdad sigues creyendo que a alguien le preocupa realmente tu salud y que vivas sano más de 100 años? De tu ingenuidad se valen para esconder sus animaladas; puede que a ti no te importe, pero tienes una gran responsabilidad con tus hijos.

TZI

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26 respuestas a MÁS SOBRE EL FLÚOR

  1. nadiemejorquenadie dijo:

    Unas gotitas de limón en el cepillo de dientes y estupendamente.
    Un abrazo

  2. varín dijo:

    Gracias, como siempre,,

    excelente trabajo que hay que ser muy creyente para obviar a la ligera, como desean los que promocionan los usos y costumbres de esta sucie..digo sociedad.

    Abrazos

  3. Arturo dijo:

    Señor moderador solo hay una solucion si quiere se la digo

  4. Alex dijo:

    Antes de darsela como los humanos somos campeones en prejucios vamos a ver si coincidimos con en el “idioma”
    El conflicto es lo que alimenta el sistema no?

  5. Alex dijo:

    Caballero, las mafias que gobiernan no son peores que los gobernados., puede que su real problema este aqui en la percepcion de la realidad verdadera

    • hasenroniz dijo:

      De acuerdo en que no son peores que los gobernados, pero eso no las hace buenas (a las mafias que gobiernan) y habrá que criticarlas, y luego cada uno decidirá a qué grupo quiere pertenecer.

      • Alex dijo:

        Solo hay dos grupos los que roban y los que no pueden

      • hasenroniz dijo:

        La integridad es tan perjudicial que casi nadie la elige

      • Alex dijo:

        Disculpeme dejeme afinar mas, en los tiempos de Franco quien no robaba era porque era manco, ahora en la tontocracia no hay dos hay tres clases de españoles, si lo desea se lo explico

      • Alex dijo:

        Pues si señor tiene uste mucha razon la integrida casi nadie la elige por esto todos forman parte del problema, gobernantes y gobernados

  6. Alex dijo:

    como lo ve?

  7. Alex dijo:

    Ademas si no son peores que los gobernados la critica está totalmente fuera de lugar, es innecesaria., por inutil

  8. Alex dijo:

    la gente en general son todos iguales, con algunas variantes pero basicamente todos responden a la misma idea, ven una paja en el ojo ajeno y no ven una biga en el suyo

  9. Alex dijo:

    Pues si, hay cosas que llevan su tiempo

  10. Alex dijo:

    Y si como bien dice usted, la gran mayoria pero no todos

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